CLXVIII
Es habitual que muchos de los acontecimientos que se organizan por el Ayuntamiento, que muchas ruedas de prensa y otros actos se anuncien a la prensa desde la sala de comisiones del mismo. En esta sala se guarda el cuadro original de la Virgen de los Remedios, que en otro tiempo estuvo en la puerta de Toledo (hoy hay una copia en una hornacina de la torre del Reloj), que es casi imposible ver y disfrutar porque permanentemente está tapado por un cartel desplegable con el escudo de Úbeda y diversos anagramas, sirviendo de fondo a quienes hablan a las cámaras y a la prensa.
La primera irresponsabilidad sería, pues, no dejar ver uno de los pocos cuadros originales y antiguos que quedan en nuestra ciudad.
Además, siguiendo con esta costumbre, hace sólo unos días se ha presentado al publico un evento cultural de primera línea titulado "Experiencia zombie" ─que se celebrará casi coincidiendo con el día del libro─ de la mano de los concejales de cultura y educación junto con el representante de la empresa que organiza tan magno "evento". Y que por lo que se dice en la prensa tiene como objetivo fundamental "EXPERIMENTAR LOS SENTIMIENTOS Y EMOCIONES DE UNA PERSONA EN ESAS CIRCUNSTANCIAS", es decir: una invasión zombie de la ciudad.
La segunda irresponsabilidad, ante la certeza de esas "circunstancias", ante el conocimiento de que el ataque puede ser inminente, es no poner en guardia a toda la población y a Protección Civil: no basta con preparar sólo a los participantes con la entrega de "un equipo de supervivencia". Aquí todos pagamos impuestos y todos tenemos derecho a ese equipo y a todo lo que nos pueda salvar de esta "catástrofe zombie".
La sugerencia, por lo tanto, no puede ser otra que la de ordenar máxima alerta a Protección Civil y la de preparar a la totalidad de la población.
¡Ah! se me olvidaba decir que la tercera irresponsabilidad es, una vez más, banalizar el casco histórico. Creo que los zombies no se enfadaran más de lo que normalmente están ni se comerán más cerebros que los estrictamente necesarios si los mandamos al quinto pino... acompañados convenientemente.