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DANDO EJEMPLO

CXXXII
Esta casa de la plaza de Santo Domingo, que según me cuentan es propiedad del Ayuntamiento, bien puede considerarse como un magnífico ejemplo del cumplimiento de la normativa en vigor sobre el casco histórico. Para demostrarlo, baste con transcribir el artículo 74 del Texto Refundido sobre el Plan Especial del Centro Histórico. Es el siguiente:
  1. Los materiales de fachada serán los precisos para garantizar una adecuación correcta del edificio a su entorno. Con este fin se utilizarán fachadas de sillería o de ladrillo enfoscado, revocado, encalado o pintado, de forma que por textura y colorido se produzca tal adecuación.
  2. En calles Real, María de Molina, Juan Montilla, Juan Ruiz, Trinidad, Corredera y Rastro, y en la plaza de Andalucía, el color de las fachadas no será blanco, sino de aquellos tonos sienas y tierras que permitan una adaptación al ambiente general del espacio. En la calle Fuente Risas, el barrio del Alcázar y el barrio de San Millán, las fachadas serán de color blanco.
  3. Se prohíben las imitaciones y falsos chapados de materiales nobles, así como la utilización de materiales pétreos pulimentados, o de elementos y materiales prefabricados. Se admiten chapados de piedra abujardada del país y de 5 cm. de grueso despiezado en sillarejos de 30 x 60.

LAS CINCO ESTRELLAS OTRA VEZ

CXX

He pasado algunos días en un convento del Norte, por razones de salud como siempre, pero han sido suficientes como para dar tiempo a una nueva actuación en el palacio del Conde de Guadiana consistente en el levantamiento de una monstruosa construcción metálica que viene a sumarse a lo mucho que ya se ha ido haciendo en este futuro y soberbio hotel de cinco estrella: modificación de volúmenes, colocación de ventanas cenitales, relamido general y lo que nos quede por ver. La recién colocada estructura marca sin lugar a dudas la ocupación de un buen trozo del patio, el macizado de una manzana, una nueva modificación de perfiles y la pérdida de las perspectivas que podían verse desde la calle Real. Todo esto, en principio, no hubiese sido posible según la normativa vigente en Úbeda sobre urbanismo, pero como otras tantas veces cuando la ley impide algo sólo basta con cambiarla. Por eso, nuestros queridos representantes no hace mucho que en pleno modificaron el Plan General de Ordenación Urbana y todo lo que hiciera falta para que el proyecto siguiera para adelante. La pena que producen estas decisiones es la de constatar una vez más el ignorante atrevimiento de pensar que a Úbeda va a venir un turismo capaz de pagar un hotel de esa categoría cuando cada vez queda menos que enseñar, que ver y que apreciar. En definitiva, ni siquiera se dan cuenta de que están matando la gallina de los huevos de oro que torpemente sólo ven en el turismo. Simplemente confío en que, al menos, a alguno de nuestros políticos y a los miembros de la Comisión Provincial de Patrimonio, que casi todo lo consiente, les quede algo de resquemor en la conciencia por lo que permiten y consienten en estas cuestiones, pero dudo mucho de que sean capaces de eso o de mucho menos. A todos, pues, ¡déles Dios mal galardón!

ENTRE LO "CHIC" Y LO "FASHION"

LXXIX

Con esos adjetivos del título podríamos calificar de una forma moderna los remates decorativos que están completando la intervención en la antigua casona de la calle Montiel que dentro de poco se convertirá en un apartahotel tan lujoso como poco respetuoso con el patrimonio. Así lo denunciamos en la entrada de este cuaderno titulada "PEOR EL REMEDIO QUE LA ENFERMEDAD", quejándonos de lo poco afortunada de la misma (aparición de volúmenes y macizado de espacios) a pesar de tener todos los permisos del mundo. Ahora no nos queda sino ratificarnos a la vista de esos lindos colores malva y gris metalizado (algo purpurinoso) dispuestos en medianerías y recercos de algunos vanos, destacándose sobre el inmaculado blanco sintético que poco tiene que ver con la cal y enfoscado que en su momento tuvo la fachada.

VA DE RESPETO

LXVII

Apenas hace un mes que desde este torno se hacía una llamada de atención (la segunda) sobre las obras que se vienen realizando en el Palacio de los Condes de Guadiana para convertirlo en un hotel de cinco estrellas (que son muchas estrellas), cuando de nuevo nos vemos en la obligación de sacar el tema a colación. Y es que, como ustedes sabrán, en el ultimo pleno municipal se aprobó con el voto favorable de todos los grupos políticos una modificación puntual del Plan Especial de Protección del Centro Histórico consentidora con la construcción de los espacios necesarios para un establecimiento hotelero de cinco estrellas (el primero de la provincia), mediante el recrecido en algo más de un metro de la ocupación del patio. Pues bien, esto, junto con la elevación y pendiente desproporcionada de los tejados, junto con la utilización excesiva de teja nueva, junto con el repellado de los sillares (previo uso de la radial) con pasta blanca frente al tradicional empleo de la arena del país, junto a la disposición de carpintería de alumnio, junto a lo que aún nos quede por ver y junto a lo que no nos dejan ver, para el señor alcalde ha sido actuar «con todo el respeto» al edificio histórico, a través del concurso de los órganos competentes en materia patrimonial de la Junta de Andalucía y haciendo viable un importante proyecto para la ciudad Patrimonio de la Humanidad, avanzando «sin pausa, pero sin atropello». En fin, viendo las fotografías, una reciente y otra anterior a la interrupción de las obras para que la Comisión Provincial de Patrimonio decidiera sobre lo acertado de la intervención, una se pregunta qué ha cambiado. Sin duda cuando el señor alcalde habla de respeto se refiere a la acepción (según el DRAE) de acatamiento, nunca a la de veneración, miramiento, consideración y deferencia. Lo que prevalece es el acatamiento a las estrellas del primer hotel de esa categoría en la provincia, nunca la veneración, el miramiento, la consideración y la deferencia hacia un monumento único en el mundo y, por supuesto, en la ciudad más antigua del Ocidente Europeo.

VERDE QUE TE QUIERO VERDE

LXVI
En la calle de Los Caldereros ha hecho presencia de la noche a la mañana un magnífico ejemplo de lo que significa el buen gusto y el respeto por un entorno. Viendo esto no cabe duda de que el Plan General de Ordenación Urbana y el Plan Especial, después o quizá a la par del Código de Circulación, deben ser las normativas que más violaciones sufren en Úbeda. Y habría que preguntarse sobre las responsabilidades: ¿es culpable el propietario de la casa tan bella y coloreadamente decorada o lo es un Ayuntamiento y una Concejalía de Urbanismo y Patrimonio de la Humanidad que lo permiten? Ustedes deciden...

SUMA Y SIGUE

LIV
Aunque pudiera parecer fruto de un mal sueño, la verdad es que lo que la fotografía nos presenta tiene la apariencia cierta de que se avecina una nueva barbaridad en la plaza de San Lorenzo. En la fotografía puede verse como en el solar de una de las casas de su costado este, formado por inmuebles de una cada vez más escasa y desaparecida arquitectura popular de larga tradición y dignos modelos, se está levantando lo que sin duda va a convertirse en un nuevo disparate urbanístico que sumar a los muchos que se consienten por nuestras autoridades. La obra todavía no se ha terminado, pero ya se adivina que cuando así sea el nuevo inmueble sobresaldrá muy por encima de sus paredaños en varios metros, y que incluso pueda mejorarse esa "verticalidad" tan conseguida si se consiente el aprovechamiento bajo cubierta que tan alegre e insensatamente se ha permitido y se sigue permitiendo a lo largo y ancho de toda nuestra maltratada ciudad. La cosa, como creo que queda claro, es grave vista desde la plaza, pero más lo es si observamos lo mejorada que va a quedar la vista desde la Puerta de Granada. Tanto es así, que la fotografía que sigue habla sola: sin duda la Casa de las Torres, la muralla y la vista general se "dinamizan" y "ponen en valor". Gracias hemos de dar a los que nos gobiernan por tanto desvelo y por tanto cuidado, por aprobar tan cuidadosos y laxos planes especiales de protección del casco histórico.


PEOR EL REMEDIO QUE LA ENFERMEDAD

XLV


Cuando hace ya algún tiempo denunciábamos la saca de la piedra en muchas de las fachadas de Úbeda, poníamos como ejemplo -entre otros- las todavía inacabadas obras del hotel que vienen realizándose en la calle Montiel. Hoy, ya mas avanzadas y parece ser que por orden del Ayuntamiento y de la Concejalía de Urbanismo, se ha comenzado el pintado de blanco de la piedra desnuda en una solución ya utilizada en otras casas y calles pero como siempre que así se hace con unos resultados que por su falta de arte, de gusto y de mérito estimable, es decir por su chabacanería, bien podría decirse que empeoran la enfermedad con un remedio que, siendo muy generosa, podría calificar de muy poco afortunado. Y es que no se trata de pintar unas piedras en una pobre imitación de la tradicional cal, y no es así porque la fachada de la que hablamos nunca estuvo pintada ni encalada, estuvo enlucida. Este es otra de las muchas barbaridades que se están haciendo en Úbeda, hasta tal punto que no vamos a dejar al paso acelerado que se sigue fachadas de principios del siglo XX y de finales del siglo XIX que optaron por esta solución como terminación de sus paramentos. Así era, como puede verse en la tercera fotografía, en la mayoría de las casas de esta calle y así se le daba carácter. Hoy, con una pintura plástica y con unos recercos en los vanos de modernos, lindos, relamidos y asalmonados colores, alcanzamos -como apuntado ha quedado- lo chabacano. Y para colmo, el inmueble ha crecido un piso casi casi a la moda ciprianesca. En fin, confío en que el nuevo año sea más generoso para nuestro maltrecho patrimonio y traiga a nuestros políticos el suficiente sentido común y la necesaria valentía para no permitir más barbaridades y para conservarlo.

CON COLORES, PERO NO DE VERGÜENZA

XXV


De un tiempo a esta parte se están poniendo de moda en Úbeda dos fenómenos directamente relacionados con los paramentos de las fachadas del casco histórico. El primero -ya denunciado en este cuaderno- es la muy desafortunada y en muchos casos ridícula manía -por los pintorescos resultados- de sacar la piedra; el segundo, la aparición de unos colores absolutamente opuestos a la tradición y a la armonía con el entorno, que se alejan muy mucho de lo que en el Plan General de Ordenación Urbana claramente prescribe. Habría que desear un mayor cuidado por parte de las autoridades en estos pequeños detalles, pero que tan importantes son, y más si es lo que la norma fija. Y ya que hablamos de colores, deseable sería algún que otro rubor en la cara de los responsables -por acción o por omisión- de los muchos "descuidos" a los que está sometido nuestro patrimonio.

SACAR LA PIEDRA

XIV


Como signo de mal gusto y de ignorancia podría calificarse la muy extendida moda de sacar la piedra de nuestras casas, pero no por parte de quien lo hace sino de quien lo consiente. No siempre la piedra se ha utilizado como material constructivo para ser visto, al contrario, en muchas ocasiones se concebía como algo que debía ser tapado por la pobreza de su labrado. No podemos resignarnos a una moda tan disparatada por mucho que los propios responsables del cuidado del patrimonio lo consientan. Así ha ocurrido en los muros interiores de Santa María, rompiendo estéticas y contrastes, con el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio y, en definitiva, de la Consejería de Cultura.