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CINCO ESTRELLAS Y UNA GRIETA

CLXX

Pues resulta que la torre del palacio del Conde de Guadiana, futuro hotel de cinco estrellas "Palacio de Úbeda", presenta como novedad una grieta que recorre en su totalidad la altura del primer cuerpo de su costado este. De momento no parece gran cosa, pero habrá que esperar a que la fábrica se asiente, o no...
Y digo yo que a lo mejor todo esto tiene que ver con algunas de las actuaciones que se han ido haciendo en tan prolongadas obras de acondicionamiento, entre las que destacaría varias modificaciones de la normativa y, sobre todo, el vaciado del subsuelo del palacio, en bastantes metros, para dar cabida a salones, cocheras y a un spa  que maravillará a propios y extraños. 
¿De verdad es lícito que se permita hacer tal "agujero" en el subsuelo de un palacio y de una torre ─ahora cumple cuatrocientos años─ calificada y reconocida unánimemente por la crítica como un ejemplar único?
Sin duda, ya lo dije en este cuaderno, nuevamente tengo que pensar que cinco estrellas mandan mucho: son más de la que ostenta un capitán general...

NOTA: Si se pincha sobre la foto, la grieta se ve ve en todo su estelado esplendor.

¿LO SON O NO LO SON?

CLXIX



Bien es sabido por todos que todo lo que ocurre y pasa en Úbeda, y más si se desarrolla en el casco histórico, automáticamente pasa a disfrutar del calificativo de renacentista. Por eso, aunque no tengo demasiadas dudas, quiero preguntar si son o no renacentistas los muertos vivientes, los supervivientes, los vigilantes e, incluso, la policía municipal y protección civil, que supongo habrán estado controlando que los cerebros a devorar por los zombies se ajustasen a la normativa. La duda me viene de lo poco clara que ha sido la publicidad de tan magno "evento" al respecto.

RENACIMIENTO

CLXVII

El artículo 79.3 del Plan Especial del Centro Histórico (de Úbeda, claro) prohíbe “la colocación de anuncios y otros elementos exteriores en edificios catalogados”, aclarando que “sólo podrán incorporarse dentro de los huecos” y añadiendo que “se prohíben los banderines excepto los de tipo asistencial”.
Y esto viene al hilo no tanto de la permanente colocación de carteles en la fachada del Hospital de Santiago, entre otros monumentos, sobre la que ya es inútil luchar por el continuado desprecio de nuestras autoridades a la limpieza y dignidad de un monumento artístico de categoría mundial, como al hecho de que no bastando ya la fachada principal también se ocupa y se “adorna” el muro perimetral del mismo edificio. Siendo ahora el caso, como todos los años por estas fechas, el de la promoción de las Jornadas Gastronómicas en el Renacimiento. Es decir, que se sigue cumpliendo y ampliando la aplicación de la normativa...
Y aunque todo esto no deja de ser importante y digno de ser resaltado, lo que ahora me preocupa es el hecho de que en una ciudad en la que el Renacimiento -mientras se va asentando el modelo imperial romano, ya presente en el Certamen de Novela Histórica y en FITUR- se palpa y manifiesta en todos los aspectos de su vida cultural y cotidiana: Fiestas del Renacimiento, Úbeda Ciudad del Renacimiento, Museo Abierto del Renacimiento, Jornadas Gastronómicas en el Renacimiento, Edificio Renacimiento, Restaurante Renacimiento, Aparcamientos Renacimiento, etc., etc., etc., los promotores de las XIII edición de las citadas jornadas gastronómicas no se hayan enterado que el claustro de Santa María que sirve de fondo al cartel anunciador es gótico.

AGRADECIMIENTO

CLIX


Entrando en la plaza de san Pedro por la calle de don Antonio Medina o por la calle de Narváez y mirando hacia el Este se puede apreciar en toda su presencia y esplendor la magnífica montera que se ha instalado en el tan cacareado y ya casi eterno hotel de cinco estrellas (que digo yo que como en el ejército lo mismo ha ascendido por el tiempo pasado). Y es ahora cuando comprendo el gran acierto que se tuvo, hace ya unas cuantas décadas y por parte de "personas entendidas", al cambiar de sitio la torre de san Pedro. No quiero ni imaginarme, de no haber sido así, el descorazonador panorama de una torre (que estuvo situada en el lugar que hay ocupa la grúa) tapando tan hermosa y acristalada estructura hotelera.

BOCHORNO QUE MIRA AL SUR

CLV

Esta tarde, en la soflama de la siesta, me ha sido revelado el secreto que desentraña estas Fiestas del Renacimiento con las que Úbeda celebra su declaración como Patrimonio de la Humanidad.
Si el Renacimiento simboliza la reactivación del conocimiento y el progreso tras siglos de predominio de un tipo de mentalidad dogmática establecida en la Edad Media, las fiestas de Úbeda -como la batalla de don Carnal y doña Cuaresma-  no son sino una rememoración de la lucha entre conocimiento y oscurantismo, entre progreso y dogma.
Con los tiempos que corren nadie se extraña cuando cada año vence don Carnal guarnecido por batallones orquestados por ese desvelo municipal que se dedica a la cultura y las fiestas. Lo sensacional del descubrimiento de esta tarde -que debo a una pequeña etiqueta olvidada por azar junto a Santa María- es que en nuestras Fiestas del Renacimiento también el lado oscuro se ha impuesto. Cada año vejamos y camuflamos nuestros mejores edificios y  plazas con sayas, tramoyas y sonidos más propios del estilo de bárbaros -dicen que Vasari calificó así a una parte del mundo medieval- que del deslumbrante Renacimiento que tan profunda huella dejó en nuestra ciudad.
La etiqueta a nadie dejará mentir:

"Medieval
Factory
Trajes
Complementos Medievales
Tiendas y Jaimas Medievales
Armas
Bodas y Cenas Medievales".

Buenos días desde Úbeda. El abochornado Renacimiento que mira al sur.

MUSEO ABIERTO, PERO NO DEL RENACIMIENTO

CLIV

Durante algunos día del pasado fin de semana, ya saben, el del puente y el de los turistas llegados al reclamo de una ciudad patrimonio de la humanidad, uno de los muros laterales de la Casa de las Torres se ha visto adornado por el «objeto encontrado» que se aprecia en la fotografía. A primera vista podría pensarse en la acción de un ciudadano maleducado e impresentable, pero quizá al hacerlo nos equivoquemos porque en definitiva lo que se está haciendo con esa aparentemente incalificable acción no sea más que una defensa radical de la idea de que Úbeda no sólo es renacimiento. No podemos olvidar que la Casa de las Torres es un centro de educación artística y que bien pudiéramos estar ante una autentica obra de arte que, como La fuente que Marcel Duchamp recreó en un urinario, está pidiendo un lugar en la movimiento dadaista, en definitiva, un lugar en la Historia del Arte. Ustedes deciden...

ARREGLOS DE ÚLTIMA HORA

CLIII

Me dicen que en los días previos a la Semana Santa no ha dejado de verse por Úbeda al personal de mantenimiento del Ayunta-miento arrancando vegetación de los monumentos, arreglando aceras, reponiendo pavimentos, saneando desperfectos y haciendo multitud de tareas buscando una mejor presencia de la ciudad para que los que nos visitan en estos días se lleven la mejor impresión posible y la idea de lo que es el cuidado y el mimo hacia el patrimonio. Y me parece muy bien tanta actividad con tan nobles fines, pero no puedo por menos que acordarme al mismo tiempo de esos bancos y esas compañías de telefonía que ofrecen el oro y el moro (con perdón) para todos los posibles clientes que acudan de nuevo a su seno, olvidándose de todos aquellos que permanecen y han permanecido desde siempre en el mismo. Aunque quizá la cosa no sea tan así y la razón última haya que buscarla en la parábola del hijo pródigo.

RINCONES CON ENCANTO

CLI
Pasear por Úbeda es una delicia por lo que de sorpresa tiene. Baste para demostrarlo la fotografía que hoy se presenta. Y es que no falta de nada: pintadas perfectamente enmarcadas, basura en el suelo y envases de todo tipo estratégicamente apostados. No cabe duda de que la imagen recoge lo que podríamos denominar con todo acierto y pensando en el reclamo turístico, que importa mucho más que el mismo patrimonio, "rincón con encanto".

NO ENTIENDO NADA

CXXXIX

Entrando en la plaza de San Lorenzo por la calle Condestable Dávalos los vehículos son avisados de la prohibición de parar y de estacionar en la "zona monumental" mediante una reglamentaria señal de tráfico. Y aunque eso no va con los peatones ni con los turistas, al menos si podrán sentirse informados de su entrada en el casco histórico e ilusionados ante la promesa de la custodia del patrimonio y ante la maravillosa visión que van a tener de un espacio libre de vehículos. Pero claro, como al parecer lo que priva en este mundo son las contradicciones y las falsas promesas, al dirigir la mirada hacia el fondo de la plaza ya podrán ver los coches aparcados en el lateral de la Casa de las Torres. Es más, al acercarse a ella, verán como su fachada se decora con una nueva señal que vuelve a prohibir lo mismo, pero ahora sólo hacia la izquierda, constatando ciertamente una contradicción entre la señal que se sitúa a la entrada y la que se une a la rica decoración del Monumento Histórico Nacional. Y la cosa se complica aún más cuando vean que a la izquierda de esta segunda señal también se aparca sin problema de ninguna clase. La verdad, supongo que como los peatones y los turistas, no entiendo absolutamente nada: se colocan señales de tráfico inútiles, se colocan en lugares que rompen la visión de los monumentos y no se sanciona a quienes se saltan las normas a la torera. En fin, la explicación que se ocurre para dar algo de sentido a este galimatías es una y sólo una: desde el Ayuntamiento se entiende que la Casa de las Torres y la plaza de San Lorenzo no forman parte de la zona monumental...

¿Y AHORA QUÉ?

CXXXVI
No sé por qué causa se ha vuelto a levantar el tejado del palacio del conde de Guadiana -ya saben ustedes ese que se está convirtiendo en un hotel de cinco estrellas y por el que según se ha dicho estos días se han interesado mucho los chinos en FITUR- siendo esta una intervención más que sumar a las muchas idas y venidas que está teniendo esta obra: subir el tejado más de la cuenta, parar la obra, restaurar el chapitel de la torre poniendo las tejas como las había ido dejando el tiempo, levantar las tejas del chapitel de la torre, volver a poner las tejas del chapitel de la torre como estuvieron en un principio, colocar ventanas cenitales, decir que se iba a liberar el ábside de San Pedro, dejar totalmente oculto el ábside de San Pedro, modificar el Plan Especial de Protección del Casco Histórico para permitir ocupar el espacio del patio, levantar un mamotreto de hierro y cemento ocupando el patio, hacer volar una parte de la construcción sobre el tejado del cuerpo principal del palacio y, ahora, levantar el tejado y hacernos temer que de ello no debemos esperar nada bueno. Y es que posiblemente con el buen pellizco que se le ha concedido a la promotora con eso del Museo Abierto del Renacimiento ha debido nacer alguna genialidad que siga mejorando el que sin duda será, cuando se inaugure, en boca de nuestros representantes uno de los mejores hoteles de España y de Europa. En fin, se ve que más de uno piensa que los chinos no sólo están en FITUR y que eso de engañar se puede hacer en cualquier parte.

PASEANDO POR LA MURALLA

CXXXI
Decir que pasear por la Redonda de Miradores puede convertirse en un verdadero placer para la vista, no es descubrir el Mediterráneo, y más, desde que ya hace algunos años se intentó mejorar (lográndolo en parte sí y en parte no) el aspecto de ese espacio tan olvidado y abandonado de Úbeda, que desde entonces pasó a denominarse con el pomposo nombre de Ronda Sur (digo yo que para distinguirla de las rondas Norte, Este y Oeste). Y quizá por esas posibles carencias, algunos vecinos poco satisfechos con el resultado final optan por poner de su parte todo lo necesario para una mejora sustancial de la "cosa patrimonial". Se explica, así, que a la altura de la Fuente de la Saludeja -por aquello de ser altamente representativa- se concentren algunas de esas intervenciones privadas, tan beneficiosas y de tanto interés turístico. Les invito, pues, a que comprueben en un cultural paseo por la citada ronda como la muralla se decora con banderas de todo tipo, con maniquíes con coraza y con carteles anunciando la existencia de un palacio árabe y como a ras de suelo, tras el pretil que acota el acerado que se abre al valle del Guadalquivir, la decoración se basa no en lo "histórico" de las alturas sino en todo tipo de elementos de desecho creando magníficas muestras de Arte Pobre.

MATAR LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO

CXXIX
Pues resulta que ayer, a eso de las cuatro de la tarde, paseando por la plaza de Santa María (ya saben ustedes esa que está declarada Patrimonio de la Humanidad) pude ver lo que la fotografía muestra: una treintena de coches aparcaban sin ningún tipo de problemas a lo largo y ancho de la lonja situada delante del Parador. Estas cosas a una le siguen extrañando porque bien indicado está en la plaza la prohibición de hacerlo y, por ello, no me quedó más remedio que preguntar a alguien muy entendido qué pasaba por allí el porqué de tanto coche violando descaradamente lo establecido por nuestro Ayuntamiento; y se me dijo que personajes muy importantes relacionados al parecer con las Fuerzas Armadas estaban almorzando en tan prestigioso establecimiento hotelero. Bien está que nos visiten tan ilustres personalidades, incluso que coman, pero las dudas me embargan al plantearme quién da los permisos para que ocurran estas cosas, que bien podríamos calificar -creo yo- como de abuso de poder y como de desprecio absoluto a las normas que nos hemos dado. Luego, dentro de unos años, cuando de nuevo el pavimento esté como unos zorros, podremos pedir un nuevo Plan E o F o J o quizá M o Z, para tratar de solucionar las arbitrariedades que nuestros representantes perpetran y para seguir desvirtuando lo que era la fisonomía de la plaza. Lamentable y condenable es la creencia de que puede hacerse lo que dé la real gana despreciando de paso el patrimonio de todos. Y para finalizar, pido disculpas por lo lejano del encuadre de la fotografía, pero es que tanto guardaespaldas asustaba.

UN TRENECITO DINAMIZADOR

XCVII
Raro es el día que no sale en la prensa provincial alguna de las muchas disputas que está generando entre los distintos partidos políticos y entre la ciudadanía en general la construcción de un tranvía en Jaén. Y hablo de disputas porque soy generosa ya que de no serlo bien podría hablarse de luchas fratricidas. En Úbeda, en cambio, el trenecito turístico que durante los días de buen tiempo utiliza una empresa de servicios turísticos y en la Navidad la Asociación de Comercio Servicios e Industria (ALCISER) no genera ningún tipo de problema y tanto los partidos políticos como los ubetenses o como todos aquellos que puedan visitarnos ven con buenos ojos que el susodicho tren aparque sin problemas delante del palacio de Vela de los Cobos, ocupando lo que teóricamente -que no físicamente- es una acera, o que se suba sin más a una de las zonas peatonales de la Plaza de Andalucía para la carga y descarga de unos ilusionados viajeros a los que por una vez se les da algo gratis, o que se guardara en la estación de autobuses o que en su lentitud provoque algunos problemillas de tráfico. Pero es que claro, en Úbeda, no entendemos de luchas fratricidas: antes bien, aquí lo que reina es un dinamizador amor fraterno y no sólo en estos señalados días.

TURISMO CULTURAL

XXVIII
Ante lo que la imagen nos presenta pocos e innecesarios son los comentarios que se pueden hacer. Con todo, la falta de respeto y de educación son evidentes y criticables. Pero cabe una reflexión: ¿podemos pedir a los que nos visitan lo que nosotros mismos no somos capaces de realizar? Creo que no. Mientras apostemos porque la plaza de Santa María siga siendo un artístico aparcamiento, mientras sea el lugar de paso obligado para cientos o miles de coches al día y mientras quienes deben velar por el orden ocupen el primer puesto en no dar ejemplo, poco podemos exigir a nadie.



INCOMPRENSIBLE

XVI
Tradicionalmente se venía considerando que la Red Nacional de Paradores hacía gala de buen gusto y respeto en la rehabilitación y restauración de los muchos edificios de interés artístico que albergan sus establecimientos hoteleros, pero lo cierto es que en la última intervención llevada a cabo en el del Condestable Dávalos la tradición no sólo se ha olvidado sino que se ha destrozado. Es inaceptable que un palacio del siglo XVI pueda ser sometido, en pública vergüenza para quien lo ha diseñado y para quien lo ha permitido (supongo que la Comisión Provincial de Patrimonio), a tal aberración arquitectónica. ¿De verdad no había otra forma de solucionar el "problema" de la climatización? Con técnicos así se hubiera intentado ir a la Luna en patinete...

EL CHIRINGUITO

XI
Está claro, si en el letrero del fondo puede leerse "Área de Turismo" y a su lado se han depositado unos cañizos, un contenedor de basura y unas misteriosas cajas, no es de locos pensar que la construcción de un chiringuito es cosa de días. Y me pregunto: ¿Al situarse en el patio del Ayuntamiento, en un palacio del siglo XVI, será renacentista?