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RENACIMIENTO

CLXVII

El artículo 79.3 del Plan Especial del Centro Histórico (de Úbeda, claro) prohíbe “la colocación de anuncios y otros elementos exteriores en edificios catalogados”, aclarando que “sólo podrán incorporarse dentro de los huecos” y añadiendo que “se prohíben los banderines excepto los de tipo asistencial”.
Y esto viene al hilo no tanto de la permanente colocación de carteles en la fachada del Hospital de Santiago, entre otros monumentos, sobre la que ya es inútil luchar por el continuado desprecio de nuestras autoridades a la limpieza y dignidad de un monumento artístico de categoría mundial, como al hecho de que no bastando ya la fachada principal también se ocupa y se “adorna” el muro perimetral del mismo edificio. Siendo ahora el caso, como todos los años por estas fechas, el de la promoción de las Jornadas Gastronómicas en el Renacimiento. Es decir, que se sigue cumpliendo y ampliando la aplicación de la normativa...
Y aunque todo esto no deja de ser importante y digno de ser resaltado, lo que ahora me preocupa es el hecho de que en una ciudad en la que el Renacimiento -mientras se va asentando el modelo imperial romano, ya presente en el Certamen de Novela Histórica y en FITUR- se palpa y manifiesta en todos los aspectos de su vida cultural y cotidiana: Fiestas del Renacimiento, Úbeda Ciudad del Renacimiento, Museo Abierto del Renacimiento, Jornadas Gastronómicas en el Renacimiento, Edificio Renacimiento, Restaurante Renacimiento, Aparcamientos Renacimiento, etc., etc., etc., los promotores de las XIII edición de las citadas jornadas gastronómicas no se hayan enterado que el claustro de Santa María que sirve de fondo al cartel anunciador es gótico.

SIN PUBLICIDAD RESPLANDECE LA VERDAD

CLVII

El verdadero problema en la disputa sobre el laurel de la lonja del hospital de Santiago no es la propuesta de algunos de intentar trasladarlo a otro lugar para así poder dejar al descubierto la vista del monumento que lo cobija y protege; tampoco es el hecho de que un árbol no protegido ni en peligro de extinción (y por lo tanto bastante común) enmascare algo único y además declarado Monumento Nacional; ni siquiera el hecho de que una planta con algo más de treinta años reciba más afectos que un edificio histórico que ya va para los quinientos; y mucho menos el miedo a que se cumpla el dicho popular que apostilla que «quien planta un laurel no lo verá crecer», porque de lo que se habla es de una maldición para el hecho de plantar no de arrancar. El problema viene de la mano del porte que va adquiriendo tan apreciado ejemplar de la flora local, tanto que ya casi oculta por completo una de las ventanas de nuestro magno centro cultural provocando, como consecuencia, la pérdida de un soporte para otro más de los muchos carteles que tan bella y respetuosamente anuncian los muy nobles e importantes «eventos» que en tan artístico y renacentista tablón de anuncios se pregonan.

TEMA VIEJO, FOTOS NUEVAS,

CLII
Desde que el Hospital de Santiago fue declarado Monumento Arquitectónico-Histórico en 1917, los desvelos por manifestar al mundo sus grandezas no han dejado de ser una constante preocupación para el pueblo de Úbeda y para sus autoridades. Tanto esto es así, que basta con pasarse cualquier día por delante de su fachada para comprobarlo y para dejarlo registrado, por ejemplo, en la elocuente fotografía que acompaña. Una vez más se manifiesta, con imágenes nuevas, un tema viejo y sin duda relacionado con "un evento dinamizador".

DETALLES QUE NOS DISTINGUEN (PRIMORES 4)

CXXXIII
No aparecía en este cuaderno desde hace tiempo ninguna entrada digna de aumentar la serie que titulábamos como "PRIMORES". Y más tiempo aún que esta fotografía esperaba su turno en el torno. Se trata de una vista de una de las tribunas de la capilla del hospital de Santiago y bien pueden apreciar como su reja (por cierto documentada en su realización a principios del siglo XVII) sirve magníficamente para soportar los focos que iluminan y engrandecen los muchos "eventos" y demás actos que en esta antigua capilla, hoy perfectamente enmascarada a pesar de ser un realidad única en la arquitectura española, se celebran. Sin duda, el Ayuntamiento y sus técnicos no han encontrado una forma más respetuosa con el patrimonio y mejor de disponer tanta luminaria o lumbrera...

DINAMIZANDO LA OBRA DE VANDELVIRA

CVI
Una vez más se asoma a este cuaderno una hermosa fotografía relacionada con el Hospital de Santiago o de su entorno. Y es que ante la vista del "mobiliario urbano" que viene decorando su lonja durante bastantes días no nos queda otro remedio que felicitarnos y manifestarlo.

SERÍA BARATO Y CONVENIENTE

CII

En más de una ocasión ha aparecido el Hospital de Santiago en este cuaderno "quejándose", junto a otras muchas cosas, de la ocultación a la que se somete su fachada por carteles anunciadores de todo tipo de "eventos", por laureles singulares situados fuera de lugar, por coches aparcados en su lonja, por bombillitas de colores en Navidad... Hoy su presencia se debe a un detalle que nos habla de lo poco que se cuida el patrimonio en nuestra ciudad aunque el arreglo del desperfecto suponga un gasto mínimo -incluso para nuestro Ayuntamiento- y una intervención escasa en tiempo. La creciente mancha de humedad que está deteriorando el muro situado bajo el balcón de la torre este bien podría solucionarse con una pequeña cantidad de algún producto hidrófugo o con cualquier otra intervención que impidiera que el agua se filtrara desde el voladizo. Confío en el pronto arreglo y en que aprovechando la ocasión se quite el cable que desde hace tiempo utiliza la reja como artístico e incomparable soporte. Y es que en lo pequeño es donde realmente se manifiesta el respeto al patrimonio.


SERÁ EN OTRO MOMENTO

LXXXVI

Hoy siento ser portadora de malas noticias sobre el rumor que a lo largo de este verano ha circulado en torno a la ubicación del Hospital de Santiago. Porque supongo que muchos de ustedes habrán oído que este monumental ejemplar de nuestro patrimonio iba a ser trasladado al parque Norte para que así el laurel que crece en su fachada no siga encontrando ningún obstáculo en un desarrollo, hoy por hoy, absolutamente coartado. Como digo, mucho lo siento, y más, cuando tantos ilusionados ubetenses ya creían que la colocación de unos andamios junto a los muros de tan venerable fundación no era sino el comienzo del deseado traslado. En fin, habrá que esperar a otra ocasión: el andamio sólo responde a las necesidades de la intervención que aumentará el espacio de la Biblioteca Municipal.

SERÍA CONVENIENTE REFLEXIONAR

LXXVI

Todos los que de una u otra forma siguen este cuaderno seguramente son conscientes de que el Hospital de Santiago aparece en él -y mucho- como un mal ejemplo de usos poco apropiados para el patrimonio arquitectónico. Hoy, por enésima vez, después de la celebración del festival (ya no congreso) de música de cine, "evento" cultural de alcance universal del que son reflejo las fotografías que se muestran y que como gran mérito tiene que nos llena la ciudad de curiosidades que ahora -así me lo apuntan- se llaman frikis, bien valdría la pena replantearse si realmente se está haciendo bien y, en consecuencia, actuar.

A QUIEN CORRESPONDA

LXII
Bien sabe Dios que no quiero ofender a nadie, pero no puedo dejar de preguntarme si el responsable (bien sea persona o comisión municipal) de la decisión de colocar la maqueta de la fachada del Salvador, hace tiempo realizada en la Escuela de Artes y Oficios, ha pensado en la conveniencia de que la escalera del Hospital de Santiago sea el lugar apropiado para exponerla. No sé, pero mucho me temo que allí colocada le resta protagonismo a lo único que debiera tenerlo: un espacio arquitectónico único que bajo ningún concepto fue pensado como lugar de lucimiento para lindas artesanías, cuidadosamente protegidas con un cordón de seguridad y decorativamente flanqueadas por dos esmirriadas macetas. En fin, un ejemplo más de que la noble fundación del obispo Cobos poco a poco, sin prisa pero sin pausa, se va consolidando como el más artístico, monumental y polivalente de los almacenes municipales. Así lo venimos denunciando en este cuaderno, pero de bien poco sirve. Ya no se respetan los hábitos ni nada.

RINCONES Y CANARIOS

XXXIX
¡Señor, Señor, con lo que presumimos del hospital de Santiago como palacio de congresos y de "eventos" sin par y lo poco que cuidamos de él! Y es que como puede comprobarse en las ya muchas entradas de este cuaderno lo mismo sirve como almacén municipal, que como tablón de anuncios, que como botellódromo oficial, que como lugar para montar exposiciones de palomos y de canarios, que como marco incomparable para certámenes comerciales, que para encuentros de encajeras, que como mil cosas más, todas ellas muy dignas y necesarias para el prestigio de esta tan monumental, patrimonial, congresual, eventual (ya saben que por lo de los eventos) y últimamente también cinematográfica ciudad. Hoy presentamos un cuidado rincón, una antigua puerta en el callejón de Santiago, en la que como pueden ver no falta, decorativamente hablando, ni un detalle: pintadas, cuidadísimo muro de ladrillo, latas de bebidas y otras lindezas. En fin, vamos por el buen camino para dejar de ser monumentales, patrimoniales, congresuales, eventuales y cinematográficos, pero quizá por el mejor para que nos podamos colgar simplemente el título de tontos. Por cierto, alguien podría decirme si cuando acabe la actual exposición de canarios uno de esos bellos animalitos podría ser donado a este convento. Nos alegrarían tantos sus trinos...

LA CULPA ES DE MENDIZABAL

XXXVIII
En ocasiones, como bien saben los que se acercan a este torno en busca de mis humildes comentarios sobre los pecadillos que diariamente se cometen contra esta monumental, patrimonial, congresual y eventual (por lo de eventos) ciudad, me veo obligada a salir del convento por razones de salud, aunque otras hay en que los motivos nada tienen que ver con ella. Es lo que ocurrió la pasada semana, cuando obligada por la madre superiora hube de acercarme a la Biblioteca Municipal para encontrar información sobre la vida y época de nuestra madre fundadora, pues con los avatares de las desamortizaciones nada quedó de la muy rica y cuidada colección de libros que esta santa casa en otro tiempo tuvo, siendo envidia de propios y extraños. Pero más valía no haber desperdiciado mi tiempo ni dejado huérfano durante unas horas el torno. Encontrar un libro en la muy antigua, acreditada y bien dotada de fondos Biblioteca Municipal es una cuestión de fe y de perseverancia, aunque no siempre con estas dos virtudes es suficiente, como tampoco lo es con el buen hacer de los funcionarios que en ella trabajan. Horas pasaron, en una tarea inútil, mientras se abrían cajas, se deshacían montones de libros, quitándolos de las sillas, procurando no pisar ninguno de los muchos que han encontrado acomodo en el suelo, etc., etc., etc. No me extraña que en tan improductiva tarea se me proporcionara un ejemplar con una dedicatoria que de forma más o menos literal decía: "A la Biblioteca Municipal, con la esperanza de que este libro pueda encontrar un lugar en las estanterías". De vuelta al convento, apesadumbrada y pensativa, no podía dejar de sentir que quizá el Infierno tenga entre sus castigos algo parecido a lo que viví.

EL DÍA DESPUÉS

XXXII
Un comentario realizado a la entrada titulada "Va de eventos", firmada por un tal Jacobo de Eritrea, venía a preguntarme, entre otras consideraciones, lo siguiente: "¿Sabrá decirme su maternidad si los cartones, bolsas, embalajes, chicles, palés, botellas, piltrafas, papeles, folletos, plásticos, etiquetas, minutas, chuletas, pringue, ceniceros, colillas, tapaderas, pingajos, carteles, ventas frustradas y herrumbrosas intenciones las retiran los propios comerciantes o son envejecidas previamente en alguno de los vertederos de que el Ayuntamiento dispone en el Hospital de Santiago, antes de que operarios públicos, con cargo al presupuesto, los retiren cuando ya hayan transferido su carácter a todos los rincones de tan magno edificio...?" Pues bien, en la imagen está la respuesta, don Jacobo, y puede verse como en efecto se ha usado el más famoso y artístico de los vertederos que el Consistorio tiene habilitado en el Hospital de Santiago: su patio lateral izquierdo, para el depósito de los muchos y variados despojos del XXII Certamen Comercial de La Loma. Con todo, hay que agradecer que la disposición de los mismos por toda la superficie del patio-vertedero (que bien puede contemplarse en la imagen) no responde al azar sino a una constante estética del arte oriental y también, por influencia, del español: el temor a dejar espacios vacíos u horror vacui.

VA DE "EVENTOS"

XXXI

Verdaderamente el Consistorio en todas y cada una de las "legislaturas" se esmera en el cuidado de nuestro patrimonio cuando tiene lugar alguno de los muchos y magnos "eventos" que salpicando el calendario dinamizan casi sin descanso la vida de nuestra ciudad. En esta ocasión -aunque pudiera valer cualquiera otra- de lo que se trata es de la utilización una vez más del hospital de Santiago como tablón de anuncios y como lugar de aparcamiento elevado (por lo de la lonja). Y me comenta el alma generosa que me ha proporcionado las fotografías que ilustran este humilde comentario que, en el momento de hacerlas, unos turistas llegados de lejanas tierras se lamentaban muy mucho de la imposibilidad de apreciar en su magnitud tan importante como decorado monumento. Pobres ignorantes... no han llegado a comprender que en el interior se está celebrando nada más y nada menos que el XXII Certamen Comercial de La Loma. De haberlo sabido, casi con toda seguridad, no hubieran hecho quejumbrosos comentarios y hubieran vuelto satisfechos a su país de origen y deseosos de narrar a sus compatriotas las magnificencias de Úbeda y de sus "eventos". Y por cierto, para los turistas y para todo el que lo ignore, un certamen comercial de La Loma es algo así como el mercadillo de los viernes pero celebrado en un "marco incomparable" y a lo fino y elegante.

SÍ SON FUENTES, PERO SIN AGUA

XXII

No es ahora el momento de detenerse en la ponderación del importante papel que juega el agua desde muy antiguo en la creación de ambientes y sensaciones cuando va unida a la arquitectura, generalmente en forma de fuentes, entre otras razones por lo arraigado que está el conocimiento de esas funciones en una gran mayoría del público. Pero sí lo es el de denunciar (¡Señor, que cruz me ha caído!) la sequedad de las fuentes que ocupan el espacio central de nuestros monumentos -aquí están los ejemplos del palacio de las Cadenas y del hospital de Santiago- para evitar, supongo, la afluencia de palomas y los consiguientes perjuicios que conlleva. Loable es el intento de protegerse de estas molestas y sucias criaturas voladoras, pero... ¿de verdad se considera que la solución para su control o para su eliminación y la de sus excrementos es vaciar las fuentes y privarnos del disfrute de su repiqueteo en la sugerente belleza de un patio renacentista? Al menos yo ¡y que Dios me perdone! sí puedo gozar del agua y de su susurrante presencia en el claustral y sosegado silencio de este sencillo monasterio.

ESPACIO POLIVALENTE

XX

Desde luego las posibilidades para los más variados servicios del patio lateral izquierdo del Hospital de Santiago no tienen límite. Hoy toca denunciar (ya lo hicimos de su utilización como vertedero y como almacén de cachivaches) su uso para botellones oficiales y similares. Por cierto, este es el paso obligado para la Biblioteca Municipal y los grifos y barriles de cerveza permanecieron en él (en una disposición muy similar a la del busto de don Juan Pasquau) al menos uno o dos días, pudiendo ser observados por todos los usuarios. Lo que se celebró fue la entrega de los premios Chache con la asistencia de promotores, premiados, políticos y otras gentes del Común, todos bebedores, comedores y muy leídos. ¿Por qué será que hasta este humilde torno llega la idea de que en nuestro querido Centro Cultural hay sitio para todo menos para una biblioteca digna?

FOCO LEONADO

V
Ahora que el recibo de la luz sube y que desaparece la tarifa nocturna, podría ser un buen momento para ahorrar energía haciendo desaparecer el foco que acompaña al heráldico león. Quizá esa pueda ser una razón más poderosa que la del simple buen gusto y respeto.

ALMACÉN MUNICIPAL

IV
Almacén municipal para todo tipo de cachivaches. Es de estilo renacentista y forma parte del mismo conjunto arquitectónico que el vertedero mostrado en una anterior fotografía.

TABLÓN DE ANUNCIOS

III
Tablón municipal para el anuncio de congresos y "eventos". Puede observarse el tremendo parecido del mismo con la fachada principal del Hospital de Santiago.

VERTEDERO MUNICIPAL RENACENTISTA

II

Vertedero municipal en el patio lateral del Hospital de Santiago. Se desconoce si las trazas pertenecen a Vandelvira.